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PULP FICTION : Quentin Tarantino.

— Me llamo Butch —jadea Bruce Willis.
— ¿Qué significa ese nombre? —quiere saber la taxista hispana.
— Soy americano. Nuestros nombres no significan nada —y continúa quitándose los guantes con los que acaba de matar a un tío sobre el ring de boxeo. [+]



 

PULP FICTION : Quentin Tarantino. Artículo enviado por Angelcaído.

FICHA TÉCNICA:

Título original: Pulp fiction. Año: 1994. Duración: 154'. País: Estados Unidos

Dirección: Quentin Tarantino

Guión: Quentin Tarantino y Roger Avary.

Reparto: Tim Roth, Amanda Plummer, Laura Lovelace, John Travolta, Samuel L. Jackson, Phil LaMarr, Frank Whaley, Burr Steers, Bruce Willis, Ving Rhames, Paul Calderon, Bronagh Gallagher, Rosanna Arquette, Eric Stoltz, Uma Thurman, Jerome Patrick Hoban, Michael Gilden, Gary Shorelle, Susan Griffiths, Eric Clark, Joseph Pilato, Brad Parker, Steve Buscemi, Lorelei Leslie, Emil Sitka, Brenda Hillhouse, Christopher Walken, Chandler Lindauer, Sy Sher, Robert Ruth, Rich Turner, Angela Jones, Don Blakely, Carl Allen, Maria de Medeiros, Karen Maruyama, Kathy Griffin, Venessia Valentino, Linda Kaye, Duane Whitaker, Peter Greene, Stephen Hibbert, Alexis Arquette, Quentin Tarantino, Harvey Keitel, Julia Sweeney y Lawrence Bender.

Producción: Lawrence Bender, Danny DeVito, Richard N. Gladstein, Michael Shamberg, Stacey Sher, Bob Weinstein y Harvey Weinstein.

Música: H.B. Barnum, Robert Kool Bell, Ronald Bell, Chuck Berry, Bob Bogle, George Funky Brown, Dorsey Burnette, Johnny Burnette, Lew DeWitt, Neil Diamond, Michael Z. Gordon, Al Green, Al Jackson Jr., Baker Knight, Milton Leeds, Maria McKee, Robert Spike Mickens, Willie Mitchell, Shuggie Otis, Nicholas Roubanis, S.K. Russell, Claydes Smith, Dennis J.T. Thomas, Richard Westfield, Ronnie Wilkins, Don Wilson, Fred Wise y Link Wray.

Fotografía: Andrzej Sekula.

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       Corrían los noventa y nosotros nos metimos en el cine para hacer un descanso. La edad cansa. Sobre todo, la poca edad. Nos acomodamos en la butaca esperanzados en la visión de Uma Thurman con media melena oscura. Nos habían dicho que salía Bruce Willis y John Travolta.

—¿Travolta? No me fastidies. Pero, ¿que nos hemos metido, en Grease ?

        No habíamos visto aún a Travolta encarnando a Vincent, matón a sueldo compañero de Samuel L. Jackson, y aún lo imaginábamos embutido en cuero y bailando no sé qué de los sábados por la noche. Sin embargo, aquel día todo cambió: Tarantino mostró de nuevo (otro que lo conseguía) cómo contar una historia.

        Diremos mejor: cómo contar varias historias a la vez, sin que a lo largo de casi dos horas y media se pierda el ritmo de la narración y sin que queden hilos sueltos que los espectadores tengan que hilvanar a la salida, en infinitas discusiones (en efecto, no es una película española).

        Marsellus Wallace es un gerifalte de Los Ángeles, un negrazo de anchísimas espaldas y aún más voluminosa cuenta corriente que dispone de sus asuntos sucios de drogas, apuestas e, imaginamos, muchas más líneas de negocio por el estilo. A sus órdenes encontramos a Travolta y L. Jackson, impecables, de traje negro y modales exquisitos. Marsellus lo mismo les ordena que acompañen a bailar a su mujer, Uma Thurman, para que ésta no se aburra, que les encarga que se pasen por el pisito de unos chavales que han olvidado pagar el importe de la cocaína. Resultado: Uma Thurman se despierta tras un infarto con una aguja de adrenalina clavada en el pecho y los chavales esparcen mañaneros sus sesos por todo el piso (uno de ellos, en concreto, sobre la tapicería del coche de Travolta y L. Jackson).

        Es lo que puede ocurrir en una película de Tarantino: que la escena con la que comienza la película sea también la que la abrocha, vista desde otro ángulo, como si el director estadounidense nos estuviera mostrando en cada momento sólo aquello que necesitamos saber para no perder el rumbo de lo que nos quiere contar. Es decir, que si al principio vemos cómo dos tortolitos descerebrados inician un atraco en un bar de desayunos, sólo al final sabremos que Travolta y su socio también se hallaban en el mismo sitio e, insistimos, sólo al final conoceremos cuál es el desenlace de la escena. De paso, decir que aunque el citado Travolta pronuncia la última frase de Pulp Fiction, antes ya hemos visto al personaje morir abatido a tiros por un Bruce Willis que se está jugando la misma vida por recuperar un relojito al que se encuentra muy unido sentimentalmente.

        O sea, ¿que en Pulp Fiction el mismo tío que ha acabado con otro a derechazos limpios es capaz de bajar a los mismos infiernos por recuperar un reloj? Pues sí, todo eso es posible en esta peli; todo eso y mucho más, como asistir a la soberbia actuación de Harvey Keitel en la piel del señor Lobo “soluciono problemas”, que irrumpe en la casa del mismo Tarantino, un tipo en bata temeroso de su mujer enfermera, para decirle a los chicos cómo tienen que limpiar el cerebro que han desparramado por la tapicería.

        El lenguaje le fue muy criticado a esta cinta, con lo cual deducimos que es bueno, directo, fuerte, claro. La banda sonora está diseñada para conducir: soul, funkie, rock y baladas famosas como la de Neil Diamond. El guión deberían enmarcarlo. El montaje, el secreto mismo del éxito de la película.

        Han pasado más de diez años desde aquella noche en que entramos al cine. Ahora, cuando sacamos el DVD de Pulp Fiction de su carcasa ya no tememos que Travolta se ponga a bailar, sino que saque la pipa y nos deje fritos sobre el sofá, con palomitas y todo. Total, ya vendrá el Lobo a limpiar el cotarro.

 

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