Los hermosos 26 años de Gong Li con una suave luz dorada sobre su rostro y un anodino fondo blanco y negro. Un plano secuencia equilibrado, simétrico, en el que ni la cámara ni la actriz se mueven, excepto para decirle a una madre que no vemos, que se va a casar con un hombre rico.
Después lágrimas, pero el plano sigue siendo hermoso, equilibrado, simétrico e inmóvil, como un preludio de la historia que se va a desarrollar a continuación.
Zhang Yimou dirige la película como si cada fotograma fuera una instantánea que pudiera exhibirse en cualquier galería de arte. Como ya ocurriera en su fascinante ópera prima, Sorgo Rojo, el lirismo de la imagen y el significado de los silencios compiten con un guión limpio y conciso, y con unos diálogos que apuntan al corazón como dagas voladoras.
La Linterna Roja nos cuenta la historia de una joven que ingresa en un familia estandarte de un sistema social rancio y decadente, que empuja a los personajes hacia el caos emocional. La joven Songli contrae matrimonio con un hombre acaudalado a quien no conoce, pasando a ser la cuarta dama de la casa. La primera dama es una sexagenaria socialmente invisible; la segunda dama, que está en la cuarentena, es la que realmente se mueve con soltura dentro de ese ambiente viciado y claustrofóbico; la tercera dama, una bella cantante de ópera caprichosa, gentil y frágil parece ser la favorita del amo. Aunque en esta casa nada ni nadie es lo que parece. Ni siquiera el amo, el aparente vértice de este quinteto amoroso, que ni es amoroso, ni quinteto, ni él es el vértice de nada, puesto que es incapaz de controlar un mundo que no conoce, aunque pretenda dominarlo. De hecho, apenas le vemos la cara, podría ser cualquiera de los criados. Sin embargo, la vida de estas mujeres depende de dónde se prendan esa noche las linternas rojas. Farolillos encendidos significan poder, masaje en los pies, elegir el menú del día siguiente y criados alrededor . El sexo con el amo es irrelevante, a menos que signifique quedarse embarazada.
Otros personajes con menos presencia, pero no menos importantes son Yan, la criada enamorada del amo, y Feipu, el hijo de la primera dama y la única luz que Songli encontrará en la casa. Es impresionante el momento en que estos dos personajes se despiden por primera vez, separados por un largo pabellón y unidos por el recuerdo del suave canto de una flauta.
La casa, con el sonido de los martillos resonando en sus muros, con sus patios angostos, sus pasillos oscuros y laberínticos tejados, parece una barroca jaula en la que unas ratitas de laboratorio enloquecen envueltas en sus trajes de seda, sin poder encontrar otra salida que el inquietante cuarto de los muertos, donde las mujeres entran, sólo entran, y nadie sabe por qué.
A Gong Li la hemos podido ver recientemente en películas como la Maldición de la Flor Dorada o Memorias de una Geisha. Es una de las actrices chinas con mayor proyección internacional. Sin embargo, aquí no podremos ver a la dama refinada de estas últimas producciones, sino a la fuerte, atractiva y determinada joven de baja estofa de Sorgo Rojo. Cuesta reconocerla.
Zhang Yimou, en mi opinión, alcanzó el cenit con sus cuatro primeras producciones: Sorgo Rojo, Ju Dou (semilla de crisantemo) Daihao Meizhoubao y La Linterna Roja, películas en las que mezcla magistralmente los temas de su cultura con formas narrativas internacionales, creando un estilo genuino e irrepetible. Aunque es más conocido por sus últimos films: la Maldición de la Flor Dorada, la Casa de las Dagas Voladoras y Hero, mucho más comerciales, con mayor presupuesto, técnicamente más complejas, pero infinitamente menos interesantes.
Si hubiera que definir La Linterna Roja con una frase, diría que esta película refleja fielmente que lo contrario del amor no es el odio, sino la locura.
Aquí va la ficha, pero yo siempre creo que es mejor verla antes:
China/ Hong Kong/ Taiwan 1991
Dirección: Zhang Yimou
Guión: Ni Zhen
Intérpretes: Gong Li (Songli, la cuarta dama), Jin Shuyuan (Yuru, la primera dama) Cao Zhengying (Zhuouyun, la segunda dama) He Caifei (Meixan, la tercera dama), Ma Jingwu (Chen, el amo), Konh Lin (Yan, la criada), Xiao Chu (Feipu), Zhihgang Cui (el doctor)
Fotografía: Yang Lun y Zhao Fei
Montaje: Du Yuan
Música: Zhao Jiping
Producción: ERA Internacional y China Film
Premios: BAFTA 93 a la mejor película no inglesa, David di Donatello 92 a la mejor película extranjera, el León de plata de Venecia, el premio Fipresi y el galardón Elvira Notari. Premio a la mejor película extranjera del 93 en el Círculo de críticos de Londres y premio a la mejor fotografía en la Asociación de críticos de Los Ángeles. En Valladolid obtuvo el premio a la mejor fotografía.