Acabas de salir del cine y, con las manos aún humeantes de maíz, con los ojos plagados de fotogramas, no puedes evitar tener que hablar de la película. ¡No te lo pienses! Ésta es tu sección entonces. Mándanos tu comentario acerca de la peli que acabas de ver, del DVD que acabas de rememorar, lo que sea. Hagamos una videoteca de palabras, recomendémonos los unos a los otros todos los títulos que podamos, hasta sentir que no tenemos tiempo para verlo todo. Sintamos un poquito de angustia en ese sentido, porque, traspasándonos títulos y directores, también nos podemos proporcionar grandes satisfacciones. ¡Reseñas y acción, Bacante! Escribe tu comentario y, ¡pásalo!
Cuando tengamos un bloque considerable, votaremos todos, vosotros, nosotros, y diseñaremos una Selección.
Todo el personal que trabaja en la industria del cine, tanto delante como detrás de las cámaras, tiene las mismas necesidades fisiológicas primarias que el resto de la humanidad. Ellos también necesitan comer. Pero a veces, su forma de ganarse los cuartos (a nuestra costa) roza la ilegitimidad. En esta sección también analizaremos aquellas películas que por su escasa o nula calidad, su pretenciosidad incumplida o porque, resumiendo, entran en la categoría de “estoy no hay dios que lo vea”, hemos considerado dignas de figurar entre las cincuenta mayores castañas de la Historia del Cine.
Porque a veces, salir despotricando del cine no es suficiente, y tenemos que contarlo a los cuatro vientos. Hubiéramos pagado gustosos un bocadillo al director de turno con tal de ahorrarnos esa hora y media de sufrimiento.
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