PÁGINA PRINCIPAL DE CINE


WATERWORLD, el mundo del cine cubierto de agua.

Aunque las películas de Kevin Costner puedan dejar indiferentes a muchos, sus interpretaciones desde luego que no consiguen provocar esa sensación. Así podemos escuchar desde la opinión más cercana al enamoramiento absoluto, hasta el aborrecimiento más enquistado. Y como esto es así para todos, nosotros también teníamos que opinar... [+]


 

WATERWORLD, el mundo del cine cubierto de agua. Artículo enviado por Chuca.

FICHA TÉCNICA:

Título original: Waterworld. Año: 1995. Duración: 136'. País: España.

Dirección: Kevin Reynolds (y Kevin Costner de tapadillo).

Guión: Peter Rader y David Twohy.

Reparto: Kevin Costner, Chaim Girafi, Rick Aviles, R.D. Call, Zitto Kazann, Leonardo Cimino, Zakes Mokae, Luke Ka'ili Jr., Anthony DeMasters, Willy Petrovic, Jack Kehler, Jeanne Tripplehorn, Lanny Flaherty, Robert A. Silverman, Gerard Murphy, Tina Majorino, Sab Shimono, Rita Zohar, Henry Kapono Ka'aihue, Michael Jeter, August Neves, Tracy Anderson, Dennis Hopper, Neil Giuntoli, Robert Joy, John Fleck, David Finnegan, Greg Goossen, William Preston, Jack Black, John Toles-Bey, Kim Coates, Ari Barak, Chris Douridas, Alexa Jago, Sean Whalen, Robert LaSardo, Lee Arenberg y Doug Spinuzza.

Música: James Newton Howard, Mark Isham y Artie Kane.

Fotografía: Scott Fuller y Dean Semler.

Todo sobre cine en: DVDgo

 

        Estamos ante otra película que toca el no poco socorrido tema de un mundo muy complicado para el ser humano. En este caso, un mundo cubierto en su práctica mayoría por las aguas, una buena dosis de ignorancia y una regresión tecnológica que dificulta aún más la supervivencia.

        Y, también en este caso, el argumento de la película es totalmente extrapolable a la película en sí: un largometraje que hace aguas, ignorancia delante y detrás de las cámaras y una regresión en la forma de hacer cine.

        Las películas catastrofistas, por lo apañado de su guión, efectos especiales o alguna actuación meritoria suelen ser suficientes para el paso por caja. No hay que pensar mucho, los ojos nos hacen chirivitas y nos emocionamos pensando que podríamos pegar patadas giratorias y salvar a la maciza de turno algún día en un mundo echado a perder por máquinas, políticos o Telemadrid. Valgan como ejemplos Starship Troopers (apología del fascismo y del busto de Denise Richards), Independence Day (exaltación del americanismo pero con unos efectos especiales brutales) o Pánico nuclear (en la que Morgan Freeman salva la actuación lamentable del pseudolobotomizado Ben Affleck).

        Sin embargo, aquí nos encontramos con una especie de antihéroe (y de antiactor) encarnado en la figura del alopécico señor Costner; un ente abstracto que se cubrió de alabanzas (incomprensibles para algunos) tras Bailando con lobos , pero que repite una y otra vez en papeles que rozan la discreta infamia.

        ¿Que qué es lo que nos ha hecho don Kevin para darle semejante baño? Bien, como director nos encontramos ante alguien que hace sus faenas aseadas, películas más para incondicionales que para el público de a pie y que generalmente (salvo perlas como la que comentamos ahora mismo) dejan una sensación de borrado rápido rápido de recuerdos al día siguiente. La tan conocida sensación de “sin pena ni gloria”.

        Sin embargo, como actor nos encontramos ante interpretaciones totalmente ambiguas. Los papeles del señor Costner nos muestran invariablemente a un hombre con afán de salvación de su vida, su relación sentimental o incluso de la humanidad, parcialmente encubierto por una especie de dejadez sentimental e interpretativa. Un hombre que acojona más cuando sonrie que cuando le despiertan a martillazos un domingo a las cuatro de la mañana para ver vídeos de aerobic de Jane Fonda; como si un ángel cloroformizado y un demonio con remordimientos se disputaran su cuerpo y su personaje, tal y como se puede comprobar en sus papeles de golfista chuchurrío, héroe chatarrero-nadador o cartero futurista-revolucionario.

        A todo esto se une su intrusión en la dirección de esta película. Su nombre no aparece en los créditos más que como actor, pero se permite sugerencias en la dirección y la producción (sugerencias no solicitadas, tal como decía algún crítico) para determinadas chorradas como planos chupacámara, poses fardantes e incluso injertos de pelo por ordenador, con el consiguiente aumento de dinero y disminución de la calidad del film.

        Al igual que otras películas comentadas en esta sección, Waterworld tuvo la suerte de no ser la peor en su año de estreno. Sólo Dennis Hopper obtuvo el Razzie al peor actor secundario, mientras que Kevin y otras dos categorías más se quedaban a las puertas.

        Y es que ese fue el año de estreno de Showgirls, y ante eso poco más hay que decir.

 

IR A LISTA DE COMENTARIOS