La película nos cuenta la historia de Ben (Joshua Jackson) y Jane (Rachael Taylor), un joven matrimonio que viaja a Japón donde él ha trabajado como fotógrafo, conociendo el país mucho mejor que su mujer. Una noche Jane conduce el coche junto a su marido en una carretera oscura y solitaria. Jane está cansada y se siente perdida en esa carretera que parece no tener fin. De pronto una figura pálida y tenebrosa se planta delante del coche, Jane da un volantazo y el coche se sale de la carretera. Jane está convencida de que ha atropellado a una muchacha, pero la policía le dice que no han encontrado cuerpo alguno tendido sobre la carretera. Ben y Jane regresan a Tokio donde el joven le presenta a sus amigos Bruno (David Denman) y Adam (John Hensley). Ben continúa con su trabajo de fotógrafo y realiza una importante sesión que sale mal por unas extrañas formas que aparecen en ellas. Jane se da cuenta de que estas extrañas formas también aparecen en las fotografías que ella realiza y se siente amenazada por una presencia. Un conocido de Jane le comenta que pueden ser las fotografías de un espíritu y que hay un médium que les puede ayudar. La misma presencia que se les apareció a Ben y Jane en la carretera es la que los esta persiguiendo desde entonces y es la que también aparece en las fotografías. Jane no comprende el porque de tanto acoso pero Ben recuerda a una antigua novia suya llamada Megumi (Megumi Okina) y que podría ser la causa de tantos fenómenos sobrenaturales. Bruno y Adam mueren de forma violenta. Ben y Jane buscan a Megumi descubriendo un terrible secreto que afecta al pasado de los tres amigos.
Retratos del más allá (Shutter) se centra sobre todo en el personaje de Jane, una mujer que se acaba de casar y que se marcha al Japón con el hombre al que ama. Jane es una persona normal y corriente que no espera tener un encuentro con lo sobrenatural en su nueva vida. Japón es un país maravilloso y Jane se siente pronto fascinada por su nuevo hogar, pero una sombra del pasado va a terminar con su felicidad. La aparición de unas formas luminosas en las fotos de ella y de su marido solo tendrá una respuesta en el mundo de lo misterioso. La presencia de supuestos fantasmas en las fotografías es algo muy antiguo. Desde que se invento la fotografía en el siglo XIXhan aparecido fotografías con figuras que no deberían estar allí. Rostros, sombras, figuras luminosas etc.…, que los dueños de las fotografías contemplan sin entender que es lo que ha podido pasar. Los estudiosos de lo paranormal recorren el mundo buscando estas fotografías y tratando de distinguir entre las fraudulentas y las que podrían ser verdad. Hoy en día se puede hacer un montaje con un ordenador personal y se consigue una fotografía falsa pero hay otros casos donde nos encontramos con fotografías inquietantes y misteriosas que no tienen explicación científica. Retratos del mas allá (Shutter) nos habla de este extraño fenómeno y de cómo la fotografía puede ser el vehiculo de una venganza desde el Más Allá.
Retratos del más allá (Shutter) es una entretenida película que explota el miedo que el hombre siente hacia lo desconocido. Las historias de fantasmas existen desde el principio de los tiempos. Ni siquiera estos tiempos tan tecnificados han podido librarse de las apariciones de estos seres venidos del Más Allá. Esto ha sido comprendido perfectamente por los directores de cine asiático de terror que hacen moverse a sus espíritus por todo tipo de elementos cotidianos de nuestra vida. El teléfono, los ordenadores, la televisión y en esta película la fotografía se han convertido en los nuevos caminos que los fantasmas utilizan para atemorizarnos.
Retratos del más allá (Shutter) nos cuenta como una presencia del mundo de los espíritus puede aparecer en nuestras vidas para avisarnos o atormentarnos por un oscuro suceso del pasado. Este fantasma furioso no parara hasta que los hechos ocultos del pasado salgan a la luz para horror de Jane que ve como su mundo se derrumba. Cuando esto ocurre la venganza del fantasma se cumplirá y su ira habrá destruido a todos los implicados en su sufrimiento. La película muestra de manera muy acertada la desintegración del matrimonio formado por Ben y Jane. Los actores están correctos en sus respectivos papeles aunque destaca la australiana Rachael Taylor en el personaje de Jane. La atmósfera de la película está conseguida y algunos sustos son muy efectivos, como son las apariciones del fantasmaa un aterrorizado Ben. No podemos olvidar que la película es un remake que sigue fielmente lo que se contaba en el original pero la película es muy entretenida y se deja ver.