LAS CRUZADAS III, Hall of Fame de la Primera Cruzada.

Llegado este punto, con los cruzados abandonando Constantinopla y partiendo a Asia Menor, y a los bizantinos respirando al fin libres de tan pesada carga, creemos conveniente explicar a grandes rasgos las principales figuras de esta Primera Cruzada, que tienen miga. Si eres una persona de acción, sáltate este capítulo y ves corriendo al siguiente, pero si la sangre te marea y ni siquiera puedes sostener entre tus manos una cuchilla de afeitar, si lo tuyo son los envenenamientos y las conjuras lee esto con atención.


 

LAS CRUZADAS III, Hall of Fame de la Primera Cruzada. Artículo enviado por Javi.

 

Viene de: Las Cruzadas II, primeros baños de sangre, para más gloria del Señor


El Papa de turno: Urbano II

        Al parecer, y según algunas fuentes, a este hombre hay que venerarlo como beato de la Santa Iglesia que es. Incansable luchador por la dignidad eclesiástica retomó con fuerza las reformas gregorianas y dedicó toda su vida a combatir el mal en sus diferentes formas. Por aquella época los poderes laicos tenían la fea costumbre de rodearse por obispos y cardenales afines. Esto unido a la corrupción existente en la iglesia hacía fácil la compra de cargos eclesiásticos, lo cual generabapequeños problemas: muchas veces estos hombres de dios estaban previamente casados y con hijos y por ende quedaban ligados al rey, familia o poder gracias al cual consiguieron sus cargos. Se llegó al extremo de que en muchas ocasiones los hijos heredaban el cargo eclesiástico que su santo padre le legaba. El colmo fue un Papa llamado Benedicto IX, que cincuenta años antes, había conseguido llegar al estado pontificio con tan sólo dieciocho años. Tal pérdida de poder no cayó en saco roto ante nuevos rostros que poco a poco se fueron haciendo un sitio en la Iglesia y que sentían la paulatina pérdida de poder que a la Iglesia amenazaba. Entonces llegaron las reformas, las guerras y las excomuniones, los secuestros, envenenamientos y pactos con el diablo. Con todo esto se encontró Urbano, con una situación poco sostenible. Por un lado estaban los defensores de estatus actual, liderados por el Emperador Enrique IV, existían reyes que repudiaban a sus mujeres sin ningún religioso motivo, para colmo había otro papa –antipapa- defendido por tropas imperiales, y los religiosos continuaban amancebados y los nobles comprando obispados. Por otro lado estaba ese nuevo poder, representado por el ya muerto Gregorio VII y todos sus seguidores, que casualmente coincidían en gran parte con los enemigos del Sacro Imperio. Con estas, Urbano, se asoció con los emergentes normados y recuperó el poder. Por supuesto las fuentes católicas destacan, en la beatitud del personaje, su honorable lucha contra todo este poder terrenal para más gloria de Dios: sus inflamas contra el matrimonio de los religiosos, contra la compra de cargos y contra la investidura laica. Poco dicen de su encendido discurso en pro de las cruzadas, y cuando lo exponen ponen como excusa la defensa de Constantinopla, de sus hermanos orientales. No fue así, el Imperio Bizantino estaba lejos de querer estas cosas.

        Dijo de los propios cruzados animando incluso a asesinos:

        "Déjenlos que apunten sus armas chorreantes con la sangre de sus hermanos contra los enemigos de la fe cristiana. Dejen que ellos, los opresores de huérfanos y viudas, asesinos y violadores de iglesias, ladrones de propiedad ajena, buitres atraídos por la esencia de la batalla, déjenlos que se apuren si ellos aman a sus almas, bajo la capitanía de Cristo para rescatar a Sión.(…)
Aquí son pobres y miserables pecadores, allá serán ricos y felices. Que nadie titubee, deben marchar el próximo verano. ¡Es la Voluntad de Dios! "

Ademaro de Monteil

        Este desterrado hijo de Eva era el obispo de Puy, de la región a la que pertenecía Clermont, localidad que recibió el Concilio en el cual Urbano II arengó al mundo cristiano. Cuentan que cuando el Papa hubo acabado, Ademaro, se arrodilló ante él y suspiró, gimiendo y llorando, para ser elegido el primero de los cruzados. Ese valle de lágrimas no fue desatendido por Urbano quien, en un ataque de teatralidad arrancando unas telas rojizas, las colocó sobre el pecho del obispo a modo de cruz. Más tarde le otorgó el mando último de las tropas cruzadas. Según algunas fuentes es el autor de “salve Regina” más conocida por la “salve”.

Raimundo IV de Tolosa, El héroe

        También llamado Raimundo de St. Guilles. Era hijo del conde Pons de Tolosa y de Almodis de la Marca –no diríamos nada de su familia si realmente no fuese de importancia, pero, en este caso, la tendrá. Retengan el nombre de Almodis, pues fue partícipe de la que a nuestro juicio es la mejor de las historias medievales, y mirad que las hay- Le llamaban el monóculo, bonita expresión para un tuerto, pues sólo le servía uno de los ojos. Él, guerrero “hasta las cachas”, no pudo por menos que partirse la espalda en la península ibérica antes de partir, ya como conde por la muerte de su hermano –precisamente en la batalla de Huesca-, a las cruzadas ya que también era en extremo religioso y quería a toda costa morir en tierra santa, hecho que no le privó anteriormente de ser excomulgado varias veces por sus uniones matrimoniales con alto contenido consaguíneo. Era el más rico de los príncipes que partieron a la liberación de los Santos Lugares, en su comitiva iba el legado papal Ademaro de Monteil así como su actual esposa Elvira –la tercera-, hija ilegitima de Alfonso VI de Castilla, y su hijo Beltrán, que posteriormente se destacaría como otro gran cruzado.

Bohemundo de Tarento, el enemigo camuflado

        Bohemundo se crió entre las continuas campañas militares de su padre, Roberto Guiscardo, casi siempre contrarias a los intereses bizantinos, tanto en Italia –con los normandos siempre aliados de los gregorianos-, como en los Balcanes. Un buen día, durante el transcurso de estos aconteceres balcánicos, Guiscardo fue requerido en Roma por el Papa Gregorio VII. De camino murió, este hecho sorprendió a Bohemundo luchando a brazo partido con Alejo I. Cuando quiso regresar a por su herencia su tío y su hermanastro se la habían ya repartido. Bohemundo, que era muy ambicioso y amigo de imposibles, prosiguió su lucha contra Bizancio. Pero no le iba muy bien, así que decidió probar fortuna partiendo a las cruzadas con su sobrino Tancredo, eso sí, siempre con la desconfianza del Imperio Bizantino y del resto de cruzados.

Godofredo de Boullion

        En este personaje, duque de la baja Lorena gracias a que el emperador Enrique IV le devolvió su herencia en pago por combatir al Papa Gregorio VII, se funde la historia y la leyenda. Se dice que es de descendencia Nerovingia, bonito tema para una de esas magníficas y rigurosas novelas de investigación histórica (nerovingio - tribu de Benjamín - sangre real - santo grial…Ya saben), se cuenta que con su propia mano mató al enemigo del emperador alemán y candidato papal Rodolfo de Suabia, y que fue el primero en entrar en Roma cuando los ejércitos imperiales derrotaron a Gregorio VII. Nos preguntamos cómo no fue condenado por todo aquello cuando por menos –que se lo cuenten al rey francés- se repartían excomuniones. El caso es que posteriormente Urbano II le rogó que participara en la cruzada. Y lo hizo, a costa de vender muchas de sus posesiones logró equipar a un considerable ejercito y como ya señalamos se fue ahora a tocar las narices primero a los húngaros, luego a los bizantinos, para después hacerlo con los turcos en compañía de sushermanos Eustaquio y Balduino.

Hugo de Vermandois, el hermano del rey

        Poco decir de este personaje, ya que a las primeras de cambio claudicó en sus intenciones. Señalar que era hermano del rey francés Felipe I, que no podía alistarse, sorpréndanse, por estar excomulgado, ya que, el muy vicioso, había repudiado a su mujer para casarse con otra sin ningún cristiano motivo –estos solían ser: estar casado con alguna hermana, que la mujer no pudiera tener hijos, que a la Iglesia le conviniera, etc…

        Los demás personajes se irán sumando, poco a poco, a la historia de las cruzadas.

Continúa en: Las Cruzadas IV, la expedición parte hacia Asia

 

 


 

CONCURSOS

"Bases del Concurso Internacional de LaRevelación"

VISITA NUESTRAS PÁGINAS

La2Revelación, en donde iréis encontrando todos los artículos de Libros, autores y Literatura.

COMENTARIOS, ARTÍCULOS Y RESEÑAS

El objetivo de LaRevelación es crear una comunidad literaria y cultural. Una comunidad que comparta gustos estéticos e inquietudes intelectuales. Una comunidad con la cual aprendamos y enseñemos todos. Puedes colaborar con nosotros enviando comentarios o participando activamente en el foro.

APARTADOS

Sobre nosotros
Colabora con LR

SECCIONES

 


Tú, ¿qué opinas de todo esto? ¿Tienes tus propios comentarios sobre libros, cine, música, historia, mitología…? ¿Deseas colaborar con tu granito de arena a que LaRevelacion se convierta en una montaña imparable de opiniones, reseñas y voces distintas?

Sin temor alguno, lánzate: revélate a LaRevelación. Mándanos tus colaboraciones. A continuación explicamos cómo hacerlo. [ + ]

 

¿Dudas? ¿Ruegos? ¿Lloros? ¿Quebrantos?
¿Una cena romántica con alguien del equipo?
Para todo esto y mucho más:
info@larevelacion.com

Ponte en contacto con nosotros [+]

 
Sobre nosotros | Mapa del sitio | Política de privacidad | contacta con nosotros | ©2007 Evohé D&D, S.L.