Viene de: Y la Polis es cosa de hombres III
Para un romano la virilidad (Virtus) era una virtud pública, un deber del hombre libre, la señal de su poder; de aquí que el modelo de sexualidad romana es la dominatio del señor sobre todas sus pertenencias, materiales y humanas. Y la moral sexual romana era rígida. Estrictamente activa en los hombres libres: "la pasividad es un crimen en un hombre libre de nacimiento; en un esclavo es un deber absoluto; en un liberto, es un servicio que tiene el deber de hacerle a su patrón.” (Controversias, Séneca Padre)
La prohibición de la pasividad (impudicia) concernía en Roma a todos los hombres libre. La pudicia era una virtud de hombre libre. Y un hombre era púdico en tanto que no hubiera sido sodomizado, es decir, en tanto que es activo. Todos los jóvenes nacidos libres eran intocables. El niño era educado para no someterse nunca.
Pero aún así sabemos que en el siglo II AC. Se estableció una sanción para todo aquel que "siguiera por la calle a una mujer honesta o a un praetextatum …” (Jovencitos que vestían la toga praetexta). No es alocado pensar que si el pretor se vio obligado a dictar este tipo de norma es porque en Roma seguían a los jovencitos por la calle, tanto como a las mujeres, y los intentos de seducción de los pueri estaban a la orden del día.
Para la cosmovisión romana la máxima demostración de virilidad consistía en someter a un hombre.
El amor pasivo de parte de un ciudadano libre era un crimen tan grave como el amor sentimental o adúltero para una matrona. Pero la homosexualidad activa no era perseguida, ni mucho menos. Todo romano podía hacer lo que le placiera con una mujer no casada, una concubina, con un liberto, con un esclavo... Todo hombre activo y no sentimental era honesto. Todo placer puesto al servicio del otro era servil (obsequium), fuera hombre o mujer libre. Y de parte de un hombre era carencia de virtus, de virilidad, era impotencia. Por lo tanto, la norma era la sodomía de los esclavos por parte de los hombres.
El obsequium era el respeto del amo por el esclavo y en los primeros siglos de Roma no amaban muchachos sino esclavos. Entonces la homosexualidad era al mismo tiempo una manifestación de poder personal del dominus y una confirmación de su potencia viril, su virtus. Cosa absolutamente sin sentido para un ateniense. Pero también estaba absolutamente prohibido someter a esclavos ajenos, ya que constituían la fuerza laboral de otro ciudadano.
En el 326 AC se abolió la esclavitud por deudas. Según Tito Livio se dice que un joven romano se vio obligado a someterse a la esclavitud para saldar sus deudas, entonces su amo pretendió estuprarlo y el joven lo mato. Los romanos, entonces, abolieron la esclavitud por deudas para que no se repitieran estos hechos. Al decir de la Dra. Cantarella, es un exceso pensar que este simple hecho determino la abolición de la esclavitud por deudas, una ley tan importante en la historia social romana, pero no deja de ser sumamente interesante la valoración de la pudicitia de la sangre romana a salvo.
Valerio Máximo relata una historia similar. Según cuenta, alrededor del 330 AC Tito Veturio, hijo de un magistrado romano arruinado, se vio obligado para solventar las deudas a venderse como esclavo a Publio Poncio, que intento estúpralo. Como Tito Veturio no acepto, Publio Poncio lo hizo azotar; aún así no cedió a los deseos del amo, sino que más aún lo denunció a los cónsules que informaron al Senado y Publio Poncio fue encarcelado. Y se cumplió con la ley, ya que por más que haya sido esclavo, el joven había nacido libre, la pudicia de la sangre romana se protegía.
Aún así hay otra historia en la cual coinciden numerosas fuentes ( Plutarco, Cicerón , Quintiliano, etc. etc.). Cuenta que en el año 106 AC. Cayo Lucio, sobrino de Mario y oficial del ejército, se enamoró del soldado Trebonio. Intentó seducirlo en repetidas ocasiones, sin tener éxito. Entonces lo invitó un día a su tienda donde paso a los hechos. Trebonio, para no ser ultrajado, lo mató. Nadie se presento en el campamento a declarar a favor del joven Trebonio, por lo cual pasó a los hechos y le indicó a Mario a todos aquellos que habían sido testigos de los intentos de su sobrino Cayo Lucio. Aclarada la situación, Mario no solo lo absolvió sino que le otorgó una corona para que su pudicia fuera un ejemplo para todos.
Lo que era claro entonces es que lo que era castigado era el intento de seducción de un joven romano, es decir libre, más allá de que hubiera sido exitoso o no.
Es conveniente aclara que la palabra stuprum para los romanos tenía un significado más general. Stuprare significaba mantener relaciones sexuales ilícitas.
A propósito de esto, era legal para un romano tener relaciones con un prostituto y pagar por él, cosa que llenaba de horror a Catón. No, por cierto, la práctica homosexual, sino el dilapidar sus bienes en esto. Los prostitutos, a diferencia de las prostitutas, pertenecían al parecer a una categoría de cortesanos acostumbrados a una vida lujosa y refinada.
Continua en: Homo en Roma II, entonces en Roma...
Bibliografía:
Grimal , Pierre: El Amor en RomaAntigua Paidos . Madrid
Quignard, Pascal: El sexo y el Espanto. El cuenco de Plata. Buenos Aires
Tito Livio : Historia de Roma . ED Gredos
Valerio Máximo: Hechos y Dichos Memorables. Ed Gredos