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VIVA LA FIESTA, PACO PIL : relájate, no pienses; total, nunca lo haces...

Retrocediendo en el tiempo hasta aquella época en la que nuestro despertar sexual se hacía patente, sonreimos en silencio recordando muchas cosas. -¿Y yo he bailado esto?- nos preguntamos, nostálgicos y sorprendidos. Pues sí. Todos hemos hecho tonterías cuando éramos chavales. Y ahora que somos más mayores y más maduros, aunque sólo un poco más, las hacemos públicas. La música está en nuestras vidas. Para bien o para mal. [+]



 

VIVA LA FIESTA, PACO PIL: Relájate, no pienses; total, nunca lo haces…. Artículo enviado por Chuca.

FICHA TÉCNICA:

Del album ENERGÍA POSITIVA

 

 

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 Desde sus inicios, hemos analizado en La Revelación varios elementos relacionados con la música. Hemos tratado con grandes canciones como Sultans of swing o Sound of silence. Hemos repasado la trayectoria profesional de formaciones como The Cure o Dead can dance. Incluso nos hemos parado a diseccionar el significado, los sentimientos, el sentido de letras y acordes de Battiato, Bunbury y otros. Grandes temas, grandes grupos o grandes voces… todos coinciden en un determinado punto de grandeza.

        ¿La música es sinónimo de belleza? En general, sí. En La Revelación, según parece hasta ahora, también. Pero hay algo más. No sólo de armonía se alimentan las ondas de radio, ni de placer los oídos de los hombres. Pongamos un ejemplo.

        Tal y como cuenta el Necronomicón de la música, a principios de los 90 un señor llamado Francisco Valero tuvo a bien desempolvar la coraza estilo Power Ranger de su antecesor para desatar su espíritu, y de paso una horda de decibelios aberrantes con los que castigar a la humanidad. El propietario de la vestimenta hortera no era ni más ni menos que Chimo Bayo. Su sucesor, aquél que debía machacar indiscriminadamente a la audiencia, decidió pasar a la historia –ya que un Francisco Valero no se queda en la memoria de nadie– como Paco Pil. Y como todo ente maligno debe dejar su sello, Paco Pil se lanzó a la batalla ataviado con su gorra del revés, blandiendo su arma más temible, a la que tuvo a bien denominar Techno-Ská. Resultado de caos esperado: millares de bakalutis con cascos a toda pastilla haciendo apología del ritmo, redimensión y redefinición del sentido de la Fiesta, tímpanos estallando, niños llorando que buscaban desesperadamente a sus padres…

        Ya poniéndonos más serios, si eso es posible, muchos recordaremos a Paco Pil por varios motivos. Uno de ellos, su aparición en Leña al mono que es de goma, programa casposo-juvenil-musical de Antena 3 en el que, junto a Toni Aguilar, contribuía a la lobotomización masiva de todo telespectador adolescente que pillara a tiro. Y otro motivo, el que aquí más nos concierne, es ese disco llamado Energía Positiva, en el que encontrábamos su buque insignia, el tema Viva la fiesta. Echemos un vistazo rápido:

Entra en trance, paranoias, adelante,
surcaremos el sonido hasta que tu cuerpo aguante.
A volar, 3,2,1, adelante,
bienvenidos pasajeros a este viaje alucinante.

        Declaración de principios sobre la mesa. Las intenciones son claras. Si te faltan neuronas, eso que llevas ganado. Si no te faltan, no te preocupes que vas por buen camino.

Sensible, technofiesta, increible,
bienvenidos al planeta rico en techno-combustible.
Más potencia, pide pista, que despego,
ponte en orbita en las fiestas fiestas fiestas fiestas locas como ésta.

        Toca vender el artículo. Te proporcionamos un entorno ideal para que tu defenestrado cerebro se deleite con placeres sólo aptos para mayores de 13 y menores de 80 –de coeficiente intelectual–. Si no te ha quedado claro que esto es una fiesta, te lo repetimos cuatro veces. Pero ojo, que esto no es una fiesta normal; esto es un despendole. Si pensabas que reventar los cristales de una fábrica abandonada era lo más, es que has visto poco mundo.

Sensible, este ritmo es increible, un planeta de movida rico en techno-combustible.
Siéntelo, porque nada es como antes,
es momento de la fiesta con sonido de mutantes.
No te pares,vamos vamos, a volar,
que los graves son el viento cuanto tu entras en trance.

        Bien. A estas alturas del tema, el ritmo machacón y la letra, con mensaje profundo digno del mejor de los anuncios de detergente, ya ha debido hacer su efecto. Sensible, techno-combustible, mutantes, meninges por los aires, ojos en blanco y montón de botellas de agua de medio litro. Bienvenido a la secta.

Volveremos, a otra fiesta, te lo juro, lo prometo por los surcos de los plasticos mas duros.  

        Y con eso ya está dicho todo. No te preocupes, si tus padres aún no te han echado de casa, tendrás una nueva oportunidad de demostrarles que motivos no les faltan. Lo prometemos por los surcos de los plásticos más duros. Y eso va a misa.

        Actualmente, el largo tiempo desaparecido Paco Pil, trabaja en una famosa discoteca tinerfeña. Así que si nos queremos ir de marcha ya sabemos dónde ir. A Lanzarote.

 

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