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RAPHA... ÉL

Quién lo diría del de Linares, Jaén; tan pequeño, tan delgado como un mozo de carga al que nadie encomienda ninguna labor porque no parece poder acarrear ni una caja de cartón vacía. Con un físico que no daría ni para media punta, Raphael se plantó delante de un micrófono e inventó el pop español. No hizo pop: el pop es Él, Rapha-Él. [+]



 

RAPHA... ÉL. Artículo enviado por Angelcaído.

FICHA TÉCNICA:

Discografía:

1966.- Cuando tu no estás
1967.- Al ponerse el sol
1968.- Digan lo que digan
1968.- El Golfo
1969.- Aquí
1970.- Corazón corazón
1970.- Sin un adiós.
1970.- Aleluya
1970.- Live at the talk of the town-London-.
1971.- Algo más
1972.- Volveré a nacer
1973.- Le llaman Jesús!
1973.- From here on
1973.- Raphael
1974.- Noet Raphael
1974.- Amor mio
1974.- Que dirán de mi ...
1975.- Recital Hispanoamericano
1975.- Con el sol de la mañana
1976.- Raphael canta ...
1977.- El cantor
1978.- Una forma muy mía de mirar

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1980.- Vivo
1980.- Y ... sigo mi camino
1981.- En carne viva
1983.- Enamorado de la vida
1984.- Eternamente tuyo
1985.- Yo sigo siendo aquel.
1986.- Toda una vida
1988.- Las apariencias engañan!
1989.- Maravilloso corazón, maravilloso
1990.- Andaluz
1992.- Ave Fenix
1994.- Fantasía
1995.- Desde el fondo de mi alma
1996.- Punto ... y seguido
2001.- Jekyll y Hyde
2001.- Maldito Raphael
2003.- De vuelta
2004.- Raphael vuelve por navidad
2005.- Raphael en vivo
2005.- De vuelta
2006.- Cerca de ti
Página oficial: www.raphaelnet.com

 

Raphael, por tanto, o el Pop. Finales de la década de los sesenta, las superpotencias nos posicionábamos. Los estadounidenses ponían a Armstrong en la luna en 1969 y fotografiaban esa pisada para crear una huella icónica; pero antes, en el 66 y el 67, los españoles habíamos puesto ya a Raphael en Eurovisión, en Europa. Lo nuestro fue más meritorio, porque Europa estaba para nosotros más lejos que la Luna para los EEUU. Cometimos el error de no fotografiar la huella de Raphael saliendo al escenario europeo, eso sí, que saltó al éter europeo de riguroso negro, sin casco, sin banderas: él era la bandera. Pero las imágenes con las que contamos de aquel certamen lucen, sí, la imperfección técnica propia de una conexión interplanetaria. Para Raphael era un pequeño paso, para el resto de paisanos fue un gran salto. Han pasado los años, las décadas, y Raphael sigue siendo aquél.

Raphael, por Pop, traspasa fronteras y es capaz de hacer que el calendario orbite sobre su eje. La prueba es: ¿cuándo comienza la Navidad? Cuando escuchas por primera vez El Tamborilero de Raphael. Hizo que incluso los ateos entonaran un Ave María y que tipos duros hablaran de amor.

¿Qué canta Raphael? Lo que le han escrito, fundamentalmente, Manuel Alejandro y José Luis Perales. Manuel Alejandro le escribió la primera etapa, cuando Raphael era ése al que todos los imitadores intentan emular. Fue cuando Raphael era el nervio flaco, el látigo negro que se estremecía con movimientos esperpénticos ante las masas. Fue en tiempos de Beatles, esos cuatro ―jugaban al tenis de dobles, muy ingleses―. Pero Raphael, capitán íbero en solitario, se enfrentó sin compaña a los ejércitos de señoras exaltadas.

Luego llegó Perales, llegaron los ochenta, ya había Pop por todos los sitios, qué movida, y Raphael engordó, volvió su voz más grave y asaltó los hogares desde los tocadiscos y las primeras cintas para envolverlos en esas historias propias de Perales, que le cuenta a la señora de turno un dramón decimonónico justo cuando ésta sale con el carro de la compra a por frutas y verduras. Los dramas y las frutas siempre se han llevado bien, las damas y Raphael, también.

Del Raphael de los últimos tiempos uno recuerda fundamentalmente dos cosas:

Primero, el musical en el que se transformaba alternativamente en el doctor Jekyll y en mister Hyde, con Stevenson admirando cómo un tipo de esa edad podía seguir cantando con tanta intensidad durante dos horas y sin descanso. Y a diario. Un artista, un fuera de serie, un profesional, eso que en el fútbol sólo lo ha conseguido Fernando Redondo.

Segundo, la versión que grabó de Maldito Duende, de los Héroes del Silencio. En la presentación de aquel disco llenaron el garito de humo, y de entre la nube blanca salió Raphael, con levita negra y moviéndose acompasadamente sobre los vaivenes de la música electrónica de Carlos Jean. El jienense ni siquiera dio las buenas noches, nunca establece conversación con el público (es más cine que cantautor: las películas tampoco saludan a nadie, no lo necesitan). Y de fondo, mientras él hacía tan suya la canción que los presentes olvidamos la interesante y original versión de Enrique Bunbury, el vídeo musical nos mostró jaurías de lobos nocturnos, majestuosos sobre alfombras de nieve. Si alguien se sorprendió de ver a Raphael metido en aquella modernidad, es que nunca había sabido escucharlo, es que nunca había sabido qué es el Pop.

Raphael: no el rey del pop, sino Raphael, el Pop. Toco madera.

 

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