Poema al tejo de Lebeña, que recientemente ha semidestruído una tormenta.
Hierático en el aire transparente de marzo, en ese mar sin oleaje detenido en el místico paisaje, como un antiguo dios convaleciente. Querías haber vivido eternamente, hasta que un viento trágico y salvaje quebró tu copa, te rompió el ramaje, y te ha dejado herido mortalmente. Viejo árbol milenario de Lebeña, de nuestra historia la memoria eras y de Cantabria que no quiere dueños. En ti se mira todo aquel que sueña. Por favor, viejo tejo, no te mueras: contigo morirían nuestros sueños. (Cantabria, 16 de abril de 2007)
Deja tu comentario a este poema en los foros de "el Desván de las Palabras"
Sobre nosotros | Mapa del sitio | Política de privacidad | contacta con nosotros | ©2006 Evohé D&D, S.L.