TEMPLO, de Aute. Algo más que música.
24 Nov 2009, por Javi Música Sin Comentarios | 328 views
Templo se publicó en 1987. A la par, como suele ser habitual en Luis Eduardo Aute, realizó una exposición de sus cuadros, muy pareja en temática al álbum. Es un trabajo conceptual, el cual sigue la misma línea casi de principio a fin. Su tema fundamental es la apoteosis del amor, la divinidad del acto de amar. Con alegorías de la eucaristía y paralelismos de la liturgia cristiana, Aute va recorriendo su particular universo, impregnando de poesía su filosofía y elevándola con una exquisita sensibilidad.
FICHA TÉCNICA del álbum TEMPLO (1987)
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1.El verbo se hizo carne
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Página oficial: www.clubcultura.com
Por las páginas de LaRevelación han pasado canciones y compositores, músicos e intérpretes. Nunca, hasta ahora, lo había hecho un álbum. Pero siempre hay una primera vez – ¿La hubo para Luis Eduardo?
Aute ya visitó en su día LaRevelación, y lo hizo en forma de genio, habitante de una lámpara maravillosa, que convencía al joven Aladino en las bondades de la belleza. Ahora le devolvemos la visita, acudimos a su Templo, a ver qué nos dice.
Y nos abre la puerta un Aute todo vestido de hábito, lleno de manchas de pintura. Nos muestra sus óleos, sus violentos y estudiados trazos goyescos, que dan vida a los miguelangelescos cuerpos que se enlazan, que se beben, que se chupan. Besos a destajo, coronas de espinas, arrebatos, lágrimas de sangre, llagas y heridas bajo labios carnosos y traidores a Dios por el descubrimiento del beso… Creemos escuchar una oración:
Anima puellae, sanctifica me…;
Y allí estamos, en un via crucis amoroso que es el principio y fin de las cosas, con Aute oficiando la ceremonia. Nos habla de comunión de cuerpos, de transubstanciaciones, de homofagias amorosas, de sparagmos báquico, de conocimiento, de mutabilidades y transfiguraciones. De éxtasis, en definitiva, de ángeles caídos.
…corpus puellae, salve me…;
Y Aute, entonces, se convierte en físico griego. Su arjé es el Beso, platonización del Amor y del Saber; nos transmite círculos, órbitas y cifras pitagóricas. El nuestro es un viaje por un Universo regido por el cuerpo de una mujer, un matriarcado cósmico en donde lo infinito es calma y lo que acaba incontinencia. No es una cosmología, es una cosmogonía en toda regla.
…sanguis puellae, inebria me…;
Este es el mundo de Templo en el templo de Aute, entre su música y sus cuadros. Un mundo de misticismo y altisonancias, de carnalidad y ternura. Un mundo onírico por donde el tiempo no pasará porque es estático y homogéneo, Parmenídeo en resumen: el amor es el Ser, y es inmutable.
…aqua lateris puellae, lava me.
In saecula saeculorum.
Amen
Ahora nos vamos, cerramos las puertas con el mayor de los recogimientos. Yo, por mi parte, voy a buscar un mullido vientre del que ser digno, a ver si consigo dividirme en dos y, así, seré seis.
Tags: amar, Aute, cuadros, Música, templo













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